10 marzo, 2010

TEORÍA DE BAR SOBRE LA NOSTALGIA

...tras dos Gin Tonics....

- ¿Sabes? Eres un nostálgico.
- Te acepto el comentario aunque te voy a decir que existen dos tipos de nostálgico. La nostalgia es una forma de de echar de menos y esa forma se manifiesta de diferente manera en el nostálgico. Tenemos aquellos que han creado en torno al concepto una serie de inextricables términos estúpidos que se mueven por el terreno de lo confuso. Es esta subespecie una clase que mira hacia el pasado agarrada a su tarjeta Visa, creyendo que son "vintages" o "retrocarcas" o como coño quieran llamarse. Es la forma en la que manifiestan su nostalgia, cogen del pasado lo que pueden pagar en el presente - vació el copón de Seagrams y se encendió un Chester sin prisas.
Luego tenemos al nostálgico que emana ese candor inconfundible y que echa mano de todo aquello que ha ido guardando desde su saberse nostálgico. Es esta una nostalgia distinta y, creo, en esencia, más pura. Sólo éste último siente la tristeza melancólica que origina su recuerdo, el primer tipo no alberga tristeza, amasa posesiones.
- Pasamos de creernos "vintages" a formar parte del lumpen.
- Mira, unos los somos dignamente, otros se lo creen.

08 marzo, 2010

PERRITOS QUE MATAN

Oigo, veo y leo que los americanos se están planteando cambiar la forma de una de sus comidas (tiene huevos equiparar un buen cocido con esto) mal llamadas míticas: los perritos calientes.
Sintiéndolo mucho no logro entender nada de esta noticia pues resulta que los susodichos han conseguido alguna que otra muerte en su haber, muertes adolescentes. Es entonces cuando me pongo a pensar fríamente lo absurdo del asunto y no llego a imaginarme a una persona que llegue a morir por la forma alargada de un perrito, ¿es que no han desarrollado la capacidad innata de la masticación?, ¿les puede la gula y se meten todo el hot dog en la boca emulando los movimientos de boca de Aria Giovanni llevándolos inexorablemente a un túnel de luz con olor a mostaza?


(Observen al Hot Dog efectuando la danza macabra con la que quiere dar matarile)



Es cuanto menos extraña esta sociedad americana de la doble moralidad en la que lo mismo te fríen los sesos, se escandalizan con un poco de erotismo o te permiten que salgas al bar del corner con tu pistola bien enfundada. A partir de ahora habrá que advertir a todos aquellos que hagan un viajecito Connecticut, se me ocurre, que se mantengan alejados de una de las máquinas de guerra más sofisticadas y diabólicas que ha tenido el placer de crear la mente humana:


(Terrorífica imagen)


Pero no sé de que me escandalizo cuando observo con estupor !cómo le entregan a mi odiada Sandra Bullock en menos de 24 horas un Razzie y un Oscar por el mismo papel¡ Ha sido la mejor cuando la noche de antes fue la peor pero yo seguiré pensando en lo más hondo de mi ser que siempre será mala, muy mala actriz.


(Esto es lo que se merece Sandra y quizá yo también)

05 marzo, 2010

PRESA DE LA PRENSA

He dejado pasar un poco el revuelo mediático que se ha creado en torno a la figura de Willy Toledo y en torno a sus comentarios sobre los disidentes cubanos.
Quizá sea honesto consigo mismo, echándole dos huevos y haciendo esas declaraciones a sabiendas que la jauría se le amontonaría, pero el fondo de su discurso apesta. No puede defender los derechos de los disidentes saharauis y echar mierda sobre los que no le comen el culo a Fidel.


04 marzo, 2010

CUANDO FUIMOS LOS MEJORES

En los años ochenta va a haber cada quince minutos un nuevo futuro.
Andy Warhol



Parece que fue ayer cuando todavía nos miraban a la cara y se reían de nosotros.
Tenían todo lo que se podía desear en estos tiempos que retroceden, eran realmente famosos, muy dichosos, y todos los días se les exigía un poco más que el anterior y así ser la comidilla del pueblo y aquí pan y después, Gloria (ejem).

No hicieron todo lo que se esperaba de ellos y por eso fueron relegados, apuntaron alto sin saber que para mantenerse arriba has de colmar expectativas que, de base, ya nacieron recelosas.
Cuando fueron los mejores se sintieron untados y respaldados por aquellos que hablaban de ellos pero sus castillos de naipes no eran castillos sino cartas con olor a caduco. Así que entendieron pronto que si desaparecían del candelero seguían existiendo pero sin ser relevantes porque la tiranía de la información les hizo famosos prometiéndoles portadas a cambio de miedo... hasta que la debacle vino ella solica.

Aquellos castillos de naipes se caen si no hay base que los sustenten y entendieron que la fama es efímera. ¿Qué fue de nuestra querida gripe A? ¿Cuando fue la última vez que vimos una vaquica loca? ¿Fue la gripe aviar una tapadera? ¿Podré ir a un Mc´Donalds sin que se me frían los sesos?
Qué preguntas... qué recuerdos.

Fueron pandemias periodísticas abocadas al olvido y a la extinción de mentirijillas por ir desapareciendo tan rápido como llegaron, no coparon las expectativas de muerte y destrucción que les precedían.

Me llegan vagos recuerdos de algo que... pasó en Haití, pero... ¿no hay familias por España que lo único que ven es agua y barro donde antes solía haber muebles?, y no te... ¡Bah!

Tranquilos, esto fue flor de un día, la información no entiende de jerarquías, fagocita la noticia y avasalla con ella, ¿sobredimensionada? Nos infunden miedo y causan pena para remover las conciencias en un corto periodo de tiempo, esperan a que se genere la noticia que asole a las demás y así arrastrarlas de las portadas a las necrológicas.
En breve no existirá Chile, efímero como su terremoto, porque en Puerto Príncipe juegan a la Play cuando los afectados por el temporal sueñan con descansar en sofás que no chorreen.
02 marzo, 2010

SINESTESIA


Caminan mis ojos por la mañana, temprano, hacia el váter atentando contra contra el sueño que sufren mis orejas aún rojas de vergüenza y ávidas de un poco más de manta.
El espejo muestra otro día menos, mi piel chilla, ahora cetrina bajo la tenue luz de la bombilla medio muerta, contra la soledad de la imagen que ve las horas reflejadas.

No me levantaré más, he llegado al absurdo, al vértigo del ¿qué más da?, se puede pisar el suelo con estas manos mojadas en la inacción que todos los días me permito, mi tiempo y mi circunstancia pasan sobre mi cabeza alopécica dejando un peso cada vez más hosco y oscuro en lo profundo de estos ojos que iban al váter sintiendo la pesada carga de saberse un estorbo para con mi lenguaje.

Es verdad que la soledad se hace soportable cuando más solo se está y que la compañía se me hace insoportable en medio de la multitud, prefiero una soledad que ruja en la cara y eche su vaho en mi nuca mientras huelo la liviandad que me soporta mucho antes que una masa informe y vacua que habla mucho y comunica poco en la que mi nariz se da de bruces con otras narices, en la que mis ojos rehuyen contactos y donde tengo la impresión monocroma de ser parte sin ser juez.
Comerse desapercibido para regurgitar soledad sabiendo que la indiferencia me ayuda a correr con los oídos conversaciones en las que realmente tengo poco que inhalar.

Alegre de descansar en susurros abandono la mañana para penetrar en otra tarde menos de lámparas que apuntan al techo y acordes que perlan mis espalda harta.
He renegado de mí pero me doy cuenta de que esto soy yo, me estoy siendo y ahora comprendo que mis antiguas consignas eran falsas, falsas para mi, falsas contra mi. Prometí muchas veces, faltándome virtud ascética y sobrándome pecado y dolor, intentar cambiar.

Qué falso he sido conmigo y ahora saboreo mi asco.

No puedo cambiar porque el tiempo ha hecho que mis ojos oigan y mis oídos sufran, las lágrimas no son tan dolorosas en el devenir.

- ¿Contento?
- No. Estoy siéndome.

17 febrero, 2010

LEVIATHAN




















Es patético (acerquémonos a la etimología y a su sentido épico) ver cómo los que se dicen rectores de este anonadado país no son capaces de ponerse de acuerdo en nada, los anunciados pactos sólo se convierten en farsas televisadas en las que nada se aclara y en las que las distancias aumentan como la desesperación de mucha gente ante esa clase social.

Son los políticos cada vez peor vistos por el personal que, por cierto, no deja títere con cabeza en lo que concierne a poner notas a nuestros regentes, de todo tipo y color, cuando sacamos las encuestas de marras para saber quién es el malencarado del mes.

Quizá sea un hipócrita diciendo esto desde mi voluntaria vida eremítica preoposiciones, tapado con una manta y ahora mismo tocándose los huevos (metáforas creciendo en el cerebro) pero me da asco palpar el nivel de crispación que emanan las tertulias, me hace reflexionar si existe la posibilidad de que haya alguien que quiera erigirse en preboste previo pago de una España insostenible en lo social; quizá.


20 enero, 2010

HISTORIA DE LOS HONESTOS TRAGOS DE PEREGRINO Y GINEBRAS

Sin vacilar mucho apuró su segundo gin tonic mientras esperaba mirando el reloj a que volviera su compañero, algo achispado a estas horas de la tarde. Se acomodó en la incómoda silla del Ahorcado Feliz y aún le dio tiempo a pedir otras dos Bulldogs con Tree Fever a la sonriente camarera que pasaba con cuentagotas por los apagados ánimos de las mesas de aquella tarde lluviosa.
Terminando de pedir volvía por el pasillo Ginebras, tambaleante y pensativo, su sonrisa sardónica despertó las iras espúrias de Peregrino que musitó a la par que chillaba:

- Anda tonto, siéntate que te he pedido otra.
- ¡Otra macho! Me vas a destrozar los higadillos, ¡cojones!
- Venga no te quejes que sabes tú que te la bebes más a gusto que la hostia puta.
- Bueno, venga, lo que digas, qué le vamos a hacer si las has pedío ya - falsamente reticente.
- Pues lo que te decía - apuntó Peregrino zanjando rencillas tontas- que el otro día probé un poco de Moby Dick y pega un pelotazo de esos profundos y buenos.
- Qué cabrón, esa me dijiste que había ganado un concurso de estos promarihuaneros, ¿no?
- Efectivamente.
- Pues la AK del otro día un poco más y me mata macho, me bajé con unos ojos a lo de mi novia que no me cabían en las putas gafas. No sabía ya que hacer pa que me bajara el pelotazo.

Peregrino oía a Ginebras con lágrimas en los ojos, sus comentarios le hacían recordar el mismo pelotazo pero él estaba sentado alegremente en la comodidad nórdica de un sofá de Ikea mientras Ginebras se tenía que marchar al piso de su novia que aquella noche lo reclamaba antes de tiempo, así que no paraba de carcajearse y lloriquear como una nena.

Imaginemos que la cámara se aleja mediante un travelling que se va fundiendo a negro muy lentamente. La lente nos muestra la mesa del Ahorcado Feliz, los dos siguen con su conversación, absortos en la penumbra.
El negro es casi total, se oye al fondo:

- Pídete otras dos, hostias.